Le mando este humilde escristo para la red. Con afecto.
Marcelo
Ab ovo (desde el huevo)
En la prevención del suicidio o prevención de la vida, de supuesto
malestar
que queremos evitar (muerte por suicidio) por que deja huellas en
nuestros
corazones muy difíciles de sobrellevar.
Vemos este avance anti-cultural que es el aborto. Por que mas
allá de los
dos razonados casos de La Plata y Mendoza , el aborto está debajo de
la
alfombra y muy lejos de los debates judiciales creciendo día a día y
cada
ves más seguido escuchamos, en tal clínica, tal médico es
abortista, tal
enfermera en su casa, en la clínica que cerraron hace años solo se
abre de
noche para realizar abortos por 300 pesos o ante la posibilidad que
nazca
deficiente le hicieron un aborto terapéutico.
En nuestra tarea pastoral después del suicidio de un hijo/a me
encuentro
con este volcán que es el aborto y el suicidio mezclados con una
fuerza
destructiva y mortal lamentablemente.
Ficcionando la realidad cuento esta historia:
"En mi primer embarazo accedí al aborto, la verdad por presión
familiar, por
que no sabía nada de nada, por que mi pareja me llevó hacerlo, pero
en mi
segundo embarazo no quise pasar mas por ese infierno y la presión
familiar y
de la pareja no fueron motivo para abortar de nuevo, no lo hice, no
quise
sentirme de nuevo vacía".
Vemos que la madre se logra superar, logra salir adelante, pero que
pasa
con el ser que se gesta en la pancita y que tuvo que soportar sin
defenderse
de todas las pistolas, revólveres de grueso calibre que lo apuntaron
con la
sentencia: "Por que no lo abortas", "Hijo tus seres
queridos te quieren
matar", tendrás que convivir con ese maldito secreto hasta que
te mueras.
Edwin Ringel dice: "que el impulso suicida nace de las
zonas de cerebro
más primitivas", y es justamente que este bebe ya nace con
una marca con la
que tendrá que convivir y a veces se trasforma esta marca en un
fantasma que
lo querrá destruir que son secretos que quienes lo padecen casi
nunca se
enteran, mas si se sospecha, se le sobrevive, pero en muy pocas
ocasiones se
lo puede mirar de frente, serenamente, amablemente para asumirlo y
aceptar
como parte de nuestra historia.
Estos secretos que aparecen como volcanes reprimidos en los relatos de
padres después del suicidio de un hijo con esas marcas de la vida
que
explotan que pujan surgir para que se los asuma de una forma u otra.
No creo que estas facetas de la vida sean la causal de un suicidio
pero si
la marca que puede predisponer al mismo. Cuando todo se originó, en
el
momento de querer abortar, nadie podría imaginar un desenlace fatal
20 años
después. Pero con la vida las complicaciones nunca se saben cuando
aparecen,
ni cuando se originan. Lo claro de todo esto es que tenemos que
conocer,
saber que este "efecto mariposa" tiene en el futuro sus
complicaciones, y
que tiene que ser hablado, analizado, sacado a luz antes que la noche
nos
siga robando a nuestros jóvenes, algunos marcados con estas secuelas
de
guerra.
Marcelo Correa
ayudaalsuicida.blogstop.com
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